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Facebook y los cambios a martillazos

Facebook ha hecho limpia y ya no te deja compartir elementos de tu blog o web automáticamente mediante terceros. Más o menos así se define el martillazo que acaba de dar en la mesa para llevarse por delante a parte de los spammers más recurrentes y agresivos que compartían contenido en sus páginas personales, reales o no, mediante esas aplicaciones de terceros.

¿Qué quiere decir esto?

La medida, implementada desde este mismo mes de agosto 2018, tiene como fin poner coto a esos «compartidores compulsivos» que, mediante diversas aplicaciones interconectadas a Facebook vertían contenido cual cuba de basurero desde perfiles de Twitter, Tumblr, Youtube, repositorios de imágenes, etc, saturando muros y a la gente (¿Quién no lo ha sufrido?). Dado que el medio de compartir contenidos de las empresas por defecto es la fanpage, si tus herramientas, como el Difundir de Jetpack o IFTTT, esa potentísima herramienta de interconexión, están conectadas a ese formato, a la fanpage, a la que, igualmente, el monstruito de Zuckerberg ya ha castigado bastante con los cambios de algoritmo, en teoría no se ven afectadas.

castigo de Facebook

Mwahahahahaaa…

Al cortar estos accesos a terceras partes para los perfiles personales, Facebook puede haber puesto coto, puesto que si se quiere compartir algo en dichos perfiles, ahora hay que hacerlo manualmente. Ya se sabe la fiebre que tiene esta red social por la «autenticidad» de las interacciones entre usuarios. O lo que ellos entienden por autenticidad que es lo que juzga un algoritmo. Paradójico, ¿no?

Bueno no podemos quejarnos demasiado, o lloramos solo por un ojo, cuando se ha remediado algo a costa de darle en la rodilla con un martillo al que usaba Facebook en su perfil personal para compartir sus blogs o contenidos mediante terceros porque ya es bastante trabajo el de la creación de contenidos atractivos para relacionarte con tus amigos e interaccionar con base en esos contenidos como para ponerte ahora a compartir uno por uno todos los posteos, cosa que antes automatizabas. Sí, llorar solo por un ojo, porque antes publicabas y «difundir» de WordPress lo hacía todo, o IFTTT en su defecto.

llorar por facebook

Llloramos por un ojo. Al menos nos deshacemos de los saturadores de muros… Aunque Zucky se ponga malote.

Y es que, lo miremos como lo miremos, estamos en manos de esas empresas que proporcionan esas redes sociales. Es esa dicotomía, en la que quieren que compartas los contenidos y seas un generador de ello, pero según sus normas, no de cualquier manera. Y siempre buscaremos las formas de intentar hacerlo a nuestra manera, cosa que corregirán tarde o temprano.

En esta medida solo cabe adaptarse o fastidiarse, con respecto a los pequeños creadores de contenido, que, o bien desarrollan una fanpage para llegar a sus amistades y ello les obligaría a luchar contra el algoritmo de Facebook, además de la competencia natural, en vez de poder subir cosas en su propio muro, o, para hacerlo, usar el método más manual de copiar enlace y publicar. Que si es pocas veces, aún es llevable, pero que, puede ser cansado si te dedicas a compartir varias veces a la semana.

fastidio facebookero

Toca fastidiarse… pero ya encontrarán el medio… ^_^

Ojo, todo esto está motivado por esa lucha eterna contra el abuso, las fake news, los comportamientos abusivos en determinadas publicaciones. Sí, siempre puedes sacarte una fanpage por limitada que esté y en definitiva, que es lo que ellos quieren, rascarte el bolsillo en sus campañas de publicidad para garantizarte impresiones sobre la audiencia.

Ya sabes: adáptate a los martillazos.